COAROL - Precauciones

Si la función hepática está limitada, se tendrá mucha precaución por el posible menoscabo en la formación de los factores de coagulación. Los trastornos que afectan la absorción gastrointestinal pueden alterar el efecto anticoagulante de acenocumarol. Se dosificará con suma cautela a los pacientes que padezcan insuficiencia cardíaca grave, ya que es posible que la activación o carboxilación de los factores de coagulación esté limitada en presencia de congestión hepática. En cambio, puede ser necesario aumentar la dosificación en la fase de compensación. En pacientes de edad avanzada, se vigilará estrechamente la medicación anticoagulante. Al ser extensamente metabolizado en el hígado, la función renal apenas influye sobre la eliminación de acenocumarol. No obstante, se tendrá precaución por la posibilidad de que haya un trastorno plaquetario subyacente. Debido a intervenciones terapéuticas o diagnósticas (por ej.: angiografía, punción lumbar, cirugía menor, extracciones dentales, etc.) debe acortarse el tiempo de tromboplastina; ello se hará con especial meticulosidad. Acenocumarol no influye sobre la capacidad de conducir vehículos o manejar máquinas; sin embargo, es conveniente que los pacientes tratados ambulatoriamente lleven consigo una hoja de control de coagulación por si resultan heridos. Embarazo y lactancia: no debe administrarse durante el embarazo, ya que acenocumarol, al igual que otros derivados de la cumarina, puede estar relacionado con malformaciones congénitas del embrión y con graves hemorragias del neonato y la madre en el alumbramiento. Las mujeres en edad reproductiva deberán tomar medidas contraceptivas durante el tratamiento. La sustancia activa pasa a la leche materna en cantidades tan pequeñas que no son de temer efectos indeseables en el lactante; sin embargo, se recomienda como precaución administrarle 1mg de vitamina K1 a la semana, a título profiláctico.